Persisten retos en la atención del VIH/Sida

El Rotativo de Querétaro, Mexico

28/01/2014

 

México, DF.- 28 Ene 14.- México logró dar tratamiento antirretroviral a más del 80 por ciento de la población con una infección avanzada por VIH/Sida, es decir 80 mil 131 personas atendidas, según el Informe de Avances 2013 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en México.

 

El documento oficial señala que desde finales de 2003 se logró el acceso universal al tratamiento para la población que lo requiera. Así, al cierre de 2012, 80 mil 131 personas accedieron a estos medicamentos a nivel nacional, lo que representa un incremento de 11.5 por ciento respecto de 2011 cuando la cifra fue de 71 mil 849 personas.

 

En este sentido, la inversión del Fideicomiso de Gastos Catastróficos para la adquisición de medicamentos antirretrovirales va en aumento, al pasar de mil 140.3 millones de pesos (mdp) en 2007 a mil 809.5 mdp en 2012.

 

Aún así el informe menciona que la población que vive con la infección tiene dificultad para acceder al tratamiento por diversas razones, entre las que destacan que desconoce su “estatus serológico” (si adquirió el virus), tiene problemas de apego al tratamiento, por cambio de residencia o de adscripción a una instancia pública de salud, o porque no desea la atención.

 

Por otra parte, el reporte reconoce que es fundamental incrementar el acceso temprano al tratamiento, ya que la evidencia muestra que en la medida en que más pronto se inicie serán mejores los beneficios para la salud de las personas.

 

Asimismo, ofrecer medicamentos a tiempo significa una reducción de la carga viral de las personas en tratamiento, lo cual disminuye significativamente la probabilidad de transmitir el VIH/Sida a sus parejas.

 

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) modificó los criterios de inicio del tratamiento, lo que incrementó el número de personas con VIH/Sida que necesitan antirretrovirales.

 

En este sentido, el informe destaca que México tendrá que hacer esfuerzos para mantener la cobertura de programas, pues los cambios en los criterios de la OMS derivarán en que las nuevas estimaciones de personas que necesiten el tratamiento provoquen una disminución de los niveles de cobertura alcanzados hasta 2012.