El compuesto podría ser eficaz tanto para prevenir contagios como para tratar a personas ya infectadas

Salud | 20/09/2011 – 00:07h

Josep Corbella

Una vacuna experimental contra el virus del sida (VIH) desarrollada por investigadores del programa Hivacat ha logrado suscitar una fuerte respuesta inmunitaria en todos los ratones en los que se ha inoculado. Los resultados, presentados la semana pasada en el congreso Aids Vaccine 2011 celebrado en Bangkok (Tailandia), abren la vía a realizar ensayos de la vacuna en personas voluntarias.

Pero harán falta unos dos años antes de poder iniciar los ensayos en personas, advirtió ayer Christian Brander, investigador Icrea del laboratorio IrsiCaixa y coordinador científico de Hivacat. Antes es preciso negociar la producción de la vacuna humana con una compañía farmacéutica, conseguir la luz verde de las autoridades sanitarias para realizar el ensayo y reclutar a los voluntarios que participarán en él.

La nueva vacuna puede ser tanto preventiva como terapéutica, explicó Julià Blanco, investigador de IrsiCaixa. Se ha diseñado con el objetivo de prevenir la infección en personas sanas que entran en contacto con el VIH. Pero también podría ser útil para mantener el virus el raya en personas que ya están infectadas.

Para diseñar la vacuna, los investigadores han analizado la respuesta inmunitaria ante el VIH de más de mil personas seropositivas de Perú, Sudáfrica y Catalunya. Han observado, como esperaban, que el sistema inmunitario de unas personas controla el virus mejor que el de otras.

Han buscado de qué dependía que la respuesta inmunitaria fuera mejor o peor y han descubierto 46 componentes del virus que lo hacen vulnerable. Cuando el sistema inmunitario de una persona reconoce algunos de estos componentes, consigue frenar el virus y la enfermedad progresa lentamente. Cuando no los reconoce, la infección progresa más rápido.

Estos 46 componentes son la base de la vacuna. Se trata de péptidos, es decir, pequeñas proteínas o fragmentos de proteínas. Los investigadores han construido en laboratorio cadenas de ADN con las instrucciones genéticas necesarias para producir los péptidos y las han inoculado a unos treinta ratones.

“Los resultados han sido muy positivos”, explicó ayer Christian Brander. “La vacuna ha estimulado una fuerte respuesta inmunitaria en todos los animales que la han recibido”. La vacuna de Hivacat no se ha limitado a estimular la producción de anticuerpos contra el virus, como hacen la gran mayoría de vacunas. Además, ha estimulado células del sistema inmunitario para destruir aquellas otras células que están infectadas por el VIH.

La viróloga francesa Françoise Barré-Sinoussi, que recibió el premio Nobel de Medicina hace tres años por el descubrimiento del VIH, avaló ayer esta estrategia. Combatir la infección desde dos frentes, anticuerpos por un lado y células inmunitarias por otro, “es el camino a seguir”, declaró Barré-Sinoussi, que participó en el simposio Hivacat 2011 celebrado en CaixaForum. “No creemos que ni los anticuerpos ni las células inmunitarias sean suficientes por sí solos”.

El primer ensayo clínico con personas voluntarias se realizará en los dos hospitales que integran el programa Hivacat, el Clínic de Barcelona y el Germans Trias i Pujol de Badalona. Participarán en él unas veinte personas sanas, que no sean portadoras del VIH ni tengan un riesgo alto de contraer la infección, y no estará destinado a comprobar si la vacuna es eficaz sino únicamente si es segura. Cuando se haya demostrado que no tiene efectos secundarios significativos, está previsto realizar un segundo ensayo clínico con un número mayor de voluntarios para empezar a valorar su eficacia.

“Tenemos muchas esperanzas en esta vacuna”, declaró ayer Josep Maria Gatell. jefe de la unidad de enfermedades infecciosas y sida del hospital Clínic, aunque recordó que “no es el único proyecto de vacuna contra el VIH en que estamos trabajando”. Gatell recordó que “es necesario que haya más de un candidato porque no podemos fiarlo todo a una sola vacuna experimental”